Francisco Ponzán Vidal

Francisco Ponzán Vidal

(Oviedo, 1911 - Buzet-sur-Tarn, Toulouse, 1944)

La Compañía de Caminos de Hierro del Norte, empresa ferroviaria que operaba en los albores del siglo XX, determinó la circunstancia del nacimiento en Oviedo de Francisco Ponzán Vidal, «Paco» Ponzán. Su padre, empleado de esta firma, fue trasladado con frecuencia –Oviedo, Tarragona, Reus, Medina del Campo, León...– hasta que se estableció definitivamente en Huesca, donde Paco se crió, sintiéndose oscense por los cuatro costados. Murió el padre cuando el pequeño Francisco tenía 7 años.
Su madre, también de Huesca, era una mujer en extremo religiosa que eligió para el hijo una educación privada, basada en el temor de Dios como sólo los padres Salesianos podían ofrecer. Allí estudió Paco el bachillerato hasta que un buen día su carácter rebelde, disconforme y apasionado le llevó a enfrentarse con los religiosos y fue invitado a abandonar el centro. Luego de probar suerte como aprendiz en la librería de Iglesias, lo que despertó una irrefrenable voracidad lectora en el fracasado meritorio, retornó a la senda del estudio y se matriculó en Magisterio con 14 años. Hasta los 18 permaneció en esta escuela en la que impartía clases Ramón Acín, quien se le reveló no sólo como un gran profesor que había de mostrarle las teorías más avanzadas de la pedagogía, sino también como iluminador de una carrera política que no hacía más que comenzar en este punto. Ponzán fue compañero de otro gran maestro, también militante anarcosindicalista, Evaristo Viñuales.
Ponzán y Viñuales, amigos y discípulos de Acín, fueron a menudo detenidos con motivo de algaradas estudiantiles o por su apoyo a huelgas y participación en mítines y acciones anarquistas. (Evaristo Viñuales y el jefe de la 127 Brigada Mixta, conocida como la «Roja y Negra», Máximo Franco Cavero, hijo de Alcalá de Gurrea, se suicidaron el 1 de abril de 1939 en el puerto de Alicante, para evitar su detención por las tropas de Franco.)
Francisco Ponzán fue destinado al pueblo de Ipas, próximo a Jaca, después a Castejón de Monegros y tras una oposición obtuvo plaza definitiva en La Coruña, en Baos-Corzón, primero y en Camelle, ayuntamiento de Camariñas, desde enero de 1936. En todos los lugares donde ejerció como maestro se vinculó con el sindicato local de la CNT.
El 18 de julio de 1936 Ponzán se encontraba en Huesca, a donde llegó precipitadamente desde tierras gallegas ante la inminencia de unos acontecimientos que hacían presagiar catástrofes sin cuento. La madrugada del 19 de julio tuvo lugar una reunión en el Gobierno Civil de Huesca, presidido por Agustín Carrascosa Carbonell, en la que participaba Ramón Acín, el diputado de Izquierda Republicana Ildefonso Beltrán, el comunista Pedro Cajal y otros dirigentes del Frente Popular, a los que se sumó Ponzán. A pesar de la enorme presión que ejercían en la calle gentes llegadas de muchos lugares de la provincia, se determinó no entregar armas a la población para defender la legalidad republicana frente a los sublevados. Ponzán, partidario decidido de la lucha, consideró que esta opción acrecentaría la catástrofe, como así ocurrió, pagándolo entre los primeros con el precio de su vida su admirado y querido Acín.
Francisco Ponzán combatió en las filas anarquistas formando parte del Consejo Regional de Defensa de Aragón hasta que quedó disuelto. Más tarde fue nombrado responsable del denominado Servicio de Información Especial Periférico (SIEP), encargado de acciones de sabotaje y espionaje en territorio enemigo. La experiencia adquirida en estas labores sería capital una vez finalizada la Guerra y ya en territorio francés, en su corto y doloroso exilio. Pilar Ponzán Vidal, hermana de Francisco, relata esta peripecia vital en sus memorias, Lucha y muerte por la libertad. 1936-1945.
En Francia, Paco Ponzán, luego de pasar por el campo de concentración de Vernet (Ariège), organiza un importante grupo de evasión que se integra en la denominada Red Pat O´Leary, responsable de la evacuación de miles de perseguidos por el nazismo. En octubre de 1942, fue detenido e ingresado de nuevo en el campo de castigo de Vernet, de donde logró escapar. Cayó en manos de los nazis el 28 de abril de 1943. Ingresado en la cárcel de Saint Michel, próxima a Toulouse, donde residía, fue asesinado y quemado su cadáver el 17 de agosto de 1944, sólo dos días antes de la liberación de la ciudad francesa.
Ponzán dejó escrito en su testamento: «Deseo que mis restos sean trasladados un día a tierra española y enterrados en Huesca, al lado del profesor Ramón Acín». Su deseo todavía no se ha cumplido.